Muchas personas cuando hacen ejercicio físico se guían por las sensaciones para saber si van bien o mal. Este es un buen indicativo, especialmente si tienes experiencia, ya que según vaya respondiendo tu cuerpo, con el paso del tiempo y muchas horas de entrenamiento puedes llegar a interpretar a la perfección toda la información que te está enviando el organismo en cada momento. Del análisis de esta lectura sabrás hasta dónde tienes que apretar, cuándo tienes que parar, en qué momento has de beber líquido para reponer… El entrenamiento por sensaciones es una de las mejores maneras de realizar ejercicio físico.
Pero ocurre también que algunas personas no saben interpretar la información que le envía su cuerpo. En este caso un pulsómetro es una herramienta de mucha ayuda. Saber interpretar la información que nos ofrece el pulsómetro sobre nuestro corazón va a ayudarnos a mejorar en nuestro deporte y salud física, e incluso en algunos caso puede llegar a salvarnos la vida.
La frecuencia cardíaca de nuestro corazón es sin duda uno de los indicadores personales más fiables de nuestro estado de salud cardiovascular y sirve para medir con precisión la intensidad de nuestros entrenamientos sobre la bicicleta de montaña. Conociendo la intensidad del entrenamiento que realizamos, podremos variar la intensidad en función a nuestro nivel y estado de salud, con el fin de alcanzar los objetivos deseados en cuanto a rendimiento físico.
El control de la frecuencia cardíaca tiene muchos beneficios en cada uno de los niveles de usuario en que nos encontremos, ya sea a nivel principiante como a nivel de deportista profesional.
Principiantes
1. Conoces la reacción de tu cuerpo ante la actividad física que realiza.
2. Evita un inicio excesivamente intenso del entrenamiento (para los deportistas principiantes que tienden a ello).
3. Ayuda a controlar la intensidad de la rutina de nuestro entrenamiento con un 100% de fiabilidad.
4. Proporciona todos los datos que necesitamos en relación a nuestros progresos y mejoras.
Deportista habitual
1. Ayuda a controlar la intensidad de nuestro programa de ejercicios bajo diferentes circunstancias.
2. Ayuda al ajuste del programa de entrenamiento para obtener mejores resultados.
3. Proporciona todos los datos necesarios, antes y después del entrenamiento, ayudándonos a entender el comportamiento de nuestro cuerpo ante la práctica deportiva.
4. Muestra todos nuestro progresos durante los entrenamientos.
Deportista comprometido
1. Asegura que estamos entrenando con la intensidad adecuada en función al programa de entrenamiento (suficientemente alta en entrenamientos duros, suave en días de recuperación, intensidad adecuada durante intervalos más duros o suaves, etc…).
2. Permite registar y ajustar de forma precisa y fiable nuestro programa de entrenamiento personalizado.
3. Proporciona información sobre el comportamiento de nuestro cuerpo durante el ejercicio, informándonos con antelación de un posible sobreentrenamiento o infraentrenamiento.
4. Muestra nuestros progresos, sea cual sea el nivel de entrenamiento que realicemos.
Así que ya sabéis. Si queremos comenzar a entrenar de forma más seria y controlar nuestros progresos y la intensidad de nuestros entrenamientos, nada mejor que usar un pulsómetro sobre la bicicleta.
Si tienes uno, utilízalo. Si no lo tienes… ve pensando en pedir uno a los Reyes Magos.
Alex y Carlos - Impossible is nothing !

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